El Mesón de Luciano
Detrás de un enorme portón de madera, encontramos un lugar que combina el buen sabor de sus platos con un ambiente rústico y familiar, al estilo de las casonas del Siglo XIX. A primera vista nos encontramos con un sitio que nos invita a entrar y descubrir, uno a uno, un cúmulo de detalles que evocan una época y recrean una una vida campestre.
Se trata de El Mesón de Luciano, perteneciente a la cadena Abrasador. Según nos explica Eva María García Motos, gerente del lugar desde hace 7 años, el grupo Abrasador les suministra toda la carne de cerdo y ternera joven, lo que garantiza una calidad óptima para ser servida en los platos del restaurante.
“También tenemos nuestros platos típicos de aquí, luego hay muchos platos que compartimos dentro de la marca Abrasador, como en cualquier parte de España donde funcione un restaurante de esta cadena”.
Entre los platos locales, Eva María nos menciona Duelos y Quebrantos, un plato muy típico de La Mancha, mencionado en el libro Don Quijote de La Mancha. “Luego están las migas, la judías pinesas que las hacemos por encargo, así como el cochinillo al horno. Las croquetas por ejemplo las hacemos nosotros, toda la elaboración es nuestra, con productos frescos”, explica.
Una casa con historia
“Esta es una antigua manzana de finales del siglo XIX”, -refiere nuestra anfitriona-. “La parte del portalón era por donde entraban los carruajes de los caballos y las mulas. El espacio donde actualmente tenemos el salón estaba la cocinilla de las personas que trabajaban aquí, y tenían allí un sitio donde poder comer y descansar. En la misma zona estaban las cuadras de las mulas. Luego, en otra zona que tenemos, tenían una bodega con 38 tinajas”.
Además de la terraza y el salón principal, encontramos el portal, con algunas mesas, la zona del bar donde los clientes y en la parte de abajo, donde había una bodega, está ahora un pequeño salón, en un ambiente más intimo.
En el proceso de restauración duró dos años y medio, implementado para adecuar el lugar a la actividad actual del restaurante, “se ha conservado la estructura original. Se limpiaron, cada uno de todos los ladrillos de las paredes hasta devolver la apariencia inicial y se adecuaron los espacios para la actividad del restaurante”, agrega.
Los dueños originales de la casa eran los Herrera Estrada, quienes fallecieron en un accidente y los hijos heredaron la propiedad. La gente mayor que viene acá los recuerda- Eran muy queridos, porque era gente sencilla y daban trabajo a la mayoría de la gente del pueblo.
Fiestas de Santa Teresa de Jesús
Entre el 11 y el 15 de octubre se celebran las actividades en honor a la santa fundadora del Convento de San José…
